Maldivas
- Alma M.

- hace 25 minutos
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Las islas Maldivas tienen mucho más que ofrecer que solo resorts de lujo.
Nosotros comenzamos nuestro viaje en Thoddoo, una isla habitada por locales, famosa por sus extensos cultivos de sandía, papaya y plátano, ya que su principal actividad es la agricultura. Para llegar allí, tomamos un speed boat que nuestro hotel organizó para nosotros; el traslado duró aproximadamente una hora.
La isla es pequeñita y se puede recorrer en menos de 20 minutos en motoneta. Cuenta con dos bikini beaches, una a cada lado de la isla.
Bikini Beach Sunset:
Esta playa era la que nos quedaba más cerca del hotel y también la preferida de los turistas.
Aquí puedes rentar equipo de snorkel, kayaks transparentes y otros equipos para deportes acuáticos. La playa cuenta con baños públicos, regaderas, sombrillas y hamacas gratuitas. Además, puedes rentar camastros por 3 dólares al día.
También encontrarás un par de cafeterías donde venden deliciosa fruta fresca, smoothies, helados y bebidas. La playa, en general, es muy bonita y limpia, y fue el lugar perfecto para descansar sin dejar de lado un poco de aventura. Al adentrarte un poco en el mar, encontrarás arrecifes que albergan una rica vida marina, donde es común ver peces tropicales, mantarrayas e incluso tortugas.


Bikini Beach Sunrise:
Esta bikini beach se encuentra ubicada junto al puerto y suele ser menos concurrida que Bikini Beach Sunset, lo que la hace ideal para quienes buscan un ambiente más tranquilo. Sus aguas son calmadas y muy cristalinas, perfectas para practicar snorkel durante varias horas. En esta zona es común observar pequeños peces tropicales y, con un poco de suerte, rayas nadando cerca de la orilla.
Tips útiles:
• La mejor hora para visitarla es temprano por la mañana, cuando el mar está más tranquilo y la visibilidad es mayor.
• La entrada al mar es gradual, por lo que es apta tanto para principiantes como para personas con más experiencia en snorkel.
• Llevar tu propio equipo de snorkel puede ser una buena opción, ya que en esta playa no siempre hay renta de equipo disponible.
• Al estar cerca del puerto, es recomendable mantenerse dentro de las zonas designadas para nadar.
Después de pasar tres increíbles días aquí, nos dirigimos a nuestro segundo destino: el hotel Summer Island Maldives. Para llegar, tuvimos que regresar al aeropuerto y desde allí tomar el speed boat hacia el hotel. Este alojamiento se encuentra en una “resort island”, lo que significa que ¡toda la isla es parte del hotel!
Cuando visites una resort island, lo ideal es incluir el plan de comidas en la reserva. Nosotros elegimos desayuno y cena, porque no consumimos alcohol, pero también puedes optar por un todo incluido. Además, te recomiendo comprar refrescos y botanas en el aeropuerto, ya que la mayoría de los hoteles tiene minibar, y así evitas pagar 6 dólares por una Coca-Cola. El agua, en cambio, es gratis e ilimitada.
Este hotel me gustó mucho porque se puede ver mucha vida marina directamente desde sus playas, y además cuenta con un centro de snorkel y buceo que organiza varias salidas a la semana. Nosotros fuimos al tour de snorkel para ver mantarrayas; tuvimos la suerte de ver un par, aunque el agua estaba un poco turbia, así que la visibilidad fue limitada.
El hotel también ofrece un tour de snorkel diario gratuito, aunque puede cancelarse si hay mucho viento.
Pero la cereza del pastel en este hotel fue el avistamiento de tiburones de punta negra. Estos tiburones comienzan a rondar el muelle a partir de las 5 de la tarde. No son nada tímidos y son muy curiosos, por lo que se acercan bastante. Aunque pueda parecer intimidante estar bajo el agua con ellos, la experiencia es increíble, muy segura y totalmente gratuita.


La comida en este hotel fue bastante buena. Nuestro plan incluía desayuno y cena en formato buffet, y nos pareció bastante bueno, ademas de que rotaban el menu . El hotel también tiene un restaurante sobre el mar, donde puedes pedir a la carta, pero si no cuentas con el plan todo incluido, debes pagar 20 dólares extra para cenar allí. Nosotros lo probamos una vez y, sinceramente, nos gustó más el buffet.
Durante nuestra estancia, disfrutamos del atardecer más hermoso de todas nuestras vacaciones, vimos muchos tiburones de punta negra, recorrimos sus hermosas playas e incluso observamos varios murciélagos fruteros volando alrededor de la isla. El hotel fue la combinación perfecta de comodidad y aventura que tanto buscábamos.
El Summer Island Hotel no es un hotel de lujo; es bastante sencillo, pero la atención del personal, la limpieza y la deliciosa comida hicieron que nuestra estancia fuera muy agradable y memorable.

Después de cinco fantásticos días en esta resort island, nos dirigimos a nuestro último destino. Sabíamos que los últimos días de nuestras vacaciones los queríamos pasar lo más relajados posible, para volver a casa no solo con un bronceado increíble, sino también con la pila recargada para afrontar los dos meses grises de invierno que nos esperaban. Para ello, elegimos quedarnos en el hotel Hard Rock.
Este hotel es ENORME y mucho más “de lujo” que el anterior. Para cerrar nuestras vacaciones con broche de oro, decidimos quedarnos en una villa sobre el agua, lo cual disfruté muchísimo. Desde la comodidad de nuestra villa pudimos observar abundante vida marina: tiburones de punta negra, diferentes tipos de mantarrayas, peces y moluscos.
En este hotel también teníamos desayuno y cena incluidos. El desayuno se sirve en el restaurante principal y, aunque el buffet es bastante extenso, a mí me pareció un poco insípido comparado con el buffet del hotel anterior. Sin embargo, la cena la disfrutamos muchísimo, ya que podíamos elegir entre cinco restaurantes diferentes. En todos podías pedir a la carta una entrada, un plato fuerte y un postre, ¡y la comida estaba deliciosa!


Si tuvieramos la poportunidad de volver a Maldivas, muy seguramente hariamos un itinerario parecido, donde primero podamos visitar una o varias islas locales y ver un poco de la cultura de maldivas para después visitar una isla resort para descansar.
Lo que más me gustó de Maldivas es que no es necesario hacer tours para ver fauna marina. Pude observar tortugas, rayas, tiburones y muchísimos peces en aguas muy poco profundas, y siempre me sentí segura.







































































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